Tras su imprevista derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva el pasado domingo y acorralado por investigaciones judiciales, el senador Flávio Bolsonaro huyó de Brasil.
La fuga, realizada a través de territorio argentino hacia Estados Unidos con la presunta colaboración del gobierno de Javier Milei, ha dejado en completo desconcierto a sus simpatizantes y a los líderes de su espacio político.
Una huida exprés en medio de órdenes judiciales
El senador tenía orden de entregar sus pasaportes a la Policía Federal tras ser investigado por corrupción, lavado de dinero y la presunta financiación irregular de su campaña. Pese a que horas antes afirmó en redes sociales que se defendería en su país y «no abandonaría a Brasil», el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro cruzó la frontera hacia Argentina.
De acuerdo con registros migratorios de Argentina, la comitiva de Bolsonaro ingresó por vía terrestre mediante el Puente Internacional Tancredo Neves (Misiones) y fue trasladada al aeropuerto de Puerto Iguazú. Desde allí, abordó un vuelo privado de la compañía Baires Fly con escala en Guayaquil (Ecuador) para finalmente aterrizar en el estado de Florida, Estados Unidos.
RUTA DE LA ESCAPADA
[ Brasil ] ➔ Puente Tancredo Neves ➔ [ Puerto Iguazú, Argentina ] ➔ Vuelo Privado ➔ [ Guayaquil, Ecuador ] ➔ [ Florida, EE. UU. ]
[ Brasil ] ➔ Puente Tancredo Neves ➔ [ Puerto Iguazú, Argentina ] ➔ Vuelo Privado ➔ [ Guayaquil, Ecuador ] ➔ [ Florida, EE. UU. ]
La controversia en Argentina: ¿Hubo ayuda oficial del gobierno de Milei?
La salida de Flávio Bolsonaro abrió una grieta política en la Casa Rosada y en el Congreso argentino. Informes periodísticos señalan la participación de organismos como la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el Ministerio de Seguridad para facilitar el traslado y custodia del senador brasileño en suelo argentino.
La oposición en la Cámara de Diputados de Argentina exige la comparecencia de altos funcionarios del gabinete de Javier Milei, acusándolos de haber prestado soporte logístico a una persona con restricción judicial para abandonar su país de origen.
Descienden las certezas: simpatizantes en la incertidumbre
En Brasil, el impacto político de la fuga se siente de manera inmediata. Los votantes y simpatizantes que lo respaldaron durante el balotaje presidencial no ocultan su desconcierto ante la ausencia repentina de quien debía asumir el liderazgo de la oposición.
«Nos quedamos sin un rumbo claro. Habló de resistir desde la oposición y a las pocas horas nos enteramos de que estaba volando hacia Estados Unidos», señalaron referentes locales en redes sociales.
La propia cúpula de su partido reconoció haber recibido solo un breve mensaje de texto anunciando que mantendría el aislamiento por un tiempo, dejando al espacio sin una estrategia política tras la contienda electoral.
Mientras tanto, el presidente electo Lula da Silva calificó la huida de «vergonzosa» y las autoridades judiciales avanzan en los mecanismos legales sobre el estado de sus pasaportes y citaciones vigentes.


